Autómata
Vivía con un autómata.Era una réplica de Avril Lavigne de carne y hueso, con tatuajes. No comía, no dormía, no hablaba, caminaba y vivía en estado vegetal, como un robot que solo camina. Pensaba en deshacerme de ella porque no le veía sentido. Empecé a detectar que muchas de las personas con las que hablaba, no existían y comencé a apagarlas por miedo a terminar esquizofrénico.