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Aquel pantalón negro

Vivía en Mendoza, volvía a conocer a Danisa P. y a salir nuevamente. Estábamos en una casa que era de mi viejos pero igual a la de mis primos de Tupungato. Dormíamos todos aunque era de día. Todas las puertas tenían un hueco arriba o abajo de unos 20 cms, podía escucharse todo lo que pasaba en todas las habitaciones hasta en el baño. Yo dormía con Danisa. Era todo muy raro, muchos años, muchas cosas que nunca habían pasado y podían pasar, pero no pasaron. Fuí al baño y me cambié. Me miré al espejo y mis rasgos habían cambiado, percía un chico de 18 años pero no era yo. Rasgos flacos pero huesudos, el pelo negro y lacio. Volví y me topé con mi madre y mi hermana - Tenés la cara cambiada - Me dijo mi vieja, y mi hermana asintió con la cabeza. Fuimos a una fiesta con Danisa y toda la familia. La fiesta era como un casamiento o un cumpleaños de 15. Estaban todos mis primos. Dentro de la fiesta había un apartado, como una pequeña casilla dentro de un galpón gigante. Estaba toda la fam...

Gente soñada

Me había juntado con un grupo de gente en la playa. Estábamos sobre un espigón charlando sentados en reposeras mirando el mar. Eramos todos muy amigos aunque hacía poco que nos conocíamos. Al otro día, desperté en la casa de mis primos Palumbos y llamé a uno de los chicos con los que había estado la noche anterior. Cuando colgué, me dí cuenta que lo que había pasado el día anterior, había sido un sueño, y que había llamado andá a saber a quien a Buenos Aires durante media hora. Fuí a contarle a mi primo Dario P. y le pregunté cuanto había costado esa llamada - 50 pesos - me dijo. Y se los pagué.

El Velatorio

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Voy a buscar a plata con unas chicas que no conozco de 35 años aproximadamente y fuimos al lugar equivocado. Cuando fuimos al lugar correcto, habían millones de personas y todo se veía oscuro (era de noche como a las 6:00 a.m. en invierno) entonces entramos, era un lugar al aire libre. Cuando estábamos dentro, un hombre estaba comiendo fideos, arroz o algo así, y una chica le trajo cebollas en rebanadas al horno. Yo estaba comiendo cebollas en rebanadas pero fritas y el tipo me ofreció de las suyas y yo a él de las mías. Las mías estaban mas ricas. Después nos trasladamos y ya era de día. Todos se sentaron en el piso haciendo un círculo o contra los postes y en el medio apareció mi profesora de psicología y dibujo a amano alzada (Alejandra) y empezó a hablar sobre cosas de la vida re importantes y ciertas, aunque no me acuerdo de nada. Habían muchas chicas en ese lugar, De repente, estábamos en un movimiento católico, todos vestido de traje y corbata (traje negro, camisa blanca y corba...